jueves, 21 de marzo de 2013
Primer día en Japón
¡Wa! ¡Japón es increíble! ¡Chulisimo! ¡Me encanta!
Llegamos ayer tras 10 horas de avión desde Rusia. Fue un viaje largo que se hizo más largo de lo que era todavía. La sensación era de llevar semanas en el avión. Ya sabía hasta quienes se levantaban más para ir al baño o lo que comía cada uno.
Mis primeras impresiones al llegar a Japón... Huele súper bien. Japón huele a té de fresa. Algunas calles huelen a caballo para compensar, pero por lo general huele muy bien. El ritmo de vida en algunas partes es frenético también, todos corriendo en masa y apresuradamente.
Pero es todo muy bonito y la gente muy agradable. Nos perdimos dos veces y ambas veces nos ayudaron, ya fuera en inglés o en japonés. Muy buena gente (al menos con lo que hemos dado por ahora).
Las habilidades japonesas para dormir en cualquier parte son increíbles también. Había una chica que hasta comprobaba dormida si su maleta seguía con ella. En fin, al final llegamos a nuestro primer Ryokan (que ni la policía sabía si existía). El sitio era curte por fuera, pero eso ya lo sabíamos. Sn embargo, por dentro era mucho mejor de lo que esperábamos. La habitación es bastante amplia (4 personas), cada uno tiene su futón, tenemos una pequeña mesa, aire acondicionado y demás. Hay un montón de baños, duchas, zona común (en la que estoy ahora mismo bebiendo té a las 7 de la mañana) y todo es antiguo y hecho en madera que cruje a cada paso. El encargado es súper simpático y hay más gente de otros países que desconocemos porque hablan a saber qué idiomas.
Estuvimos andando un poco por los alrededores, probando bebidas de aquí y cosas así hasta las 6 o 7, que quedamos con Yoshisuke, un amigo. Este nos llevó a ver sitios guais de Tokio y nos ha comentado otros sitios que visitar. Fuimos a restaurantes, intentaré subir fotos dentro de un segundo, salimos por salones de juego, recreativas, bares... Probamos un montón de bebidas. Bebimos Sake bueno, luego Sake malo. La diferencia se nota, como cabía esperar. Hay muchas chicas por todas partes o yo estoy enfermo y sólo las veo a ellas. Nada más salir con Yoshisuke nos ofrecieron ir a un local en el que unas chicas guapas te ataban de las manos y te forzaban a beber durante X horas. El problema es que eran 3000¥ la hora (cerca de 30€). Al final fuimos a un sitio de 1500¥ con menú y toda la bebida que quisieras durante 2 horas. Y fue donde nos pusimos finos.
Las recreativas son un escándalo, muchísimo ruido. Lo más chulo es que están llenas de un montón de gente, aquí eso no se ha perdido. Nos hicimos unas fotos en unas máquinas que son para chicas, tengo mi copia en la cartera para enseñar luego. Y después Yoshisuke nos llevó a un parque lleno de cerezos en flor (Shakura) donde dimos un largo paseo, vimos un montón de cosas bonitas, como puestos de chucherías, cosas de artesanía, barquitos (había un lago), etc. Me lo pasé genial y hablamos un montón (en inglés, claro).
Para cerrar la noche, un chulo nos ofreció por la calle de vuelta al Ryokan que pasásemos un rato divertido con una chica. Yoshisuke tuvo una charla en japonés mientras íbamos andando y el cabrón no paraba de reírse. Obviamente acabamos pasando, sobretodo porque era caro y Yoshisuke nos explico que encima era sólo para tocar pechos. Jajaja ja.
Ahora son las 8 de la mañana y vamos a ver si nos agenciamos algo de desayuno.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Y esas fotoooooooos?
ResponderEliminarLas intento subir en 3 segundos. Esta mañana salimos corriendo a por desayuno y se me olvidó.
ResponderEliminar